
La abstinencia crea muchos desafíos a los que, en ocasiones, es complicado enfrentarse sin las herramientas pertinentes. Por ello, en este artículo queremos hablarte de las ayudas con las que contamos para que este proceso sea un poco más sencillo y cómodo para las personas que deben encararlo. ¿Nos acompañas?
Qué desafíos emocionales y físicos conlleva la abstinencia
Lo primero que debes entender es que hay una gran diversidad de síntomas de abstinencia y, a su vez, en cada persona pueden diferir. Cuando la persona que tiene la adicción deja de consumir la sustancia a la que está acostumbrada, el cerebro debe lidiar con una caída abrupta de ese tipo de neurotransmisor.
Este déficit conduce a ciertos síntomas que pueden aparecer en cualquier momento del proceso de recuperación sin previo aviso. Por eso, resulta indispensable saber identificarlos, para comprender que es natural sentirlos y que no eres la única persona a la que le ocurre.
Síntomas físicos
Son los más sencillos de detectar. No obstante, para que te quede más claro, vamos a ahondar en los principales síntomas físicos que suelen concurrir cuando existe un síndrome de abstinencia:
- Exceso de sudoración. El cuerpo durante este proceso se ve abocado a regular la temperatura y, por ello, mientras trabaja en la adaptación a la ausencia de la sustancia adictiva en cuestión la sudoración, algo más abundante de lo habitual, puede hacer acto de presencia.
- Temblores incontrolados. Los movimientos involuntarios forman parte de este síndrome. Suelen afectar de forma principal a las manos, pero en ocasiones también pueden involucrar a otras partes del cuerpo, dependiendo de la persona.
- Náuseas y vómitos. Esta es una reacción natural que manifiesta el sistema digestivo debido a la falta de sustancia. Para muchos pacientes se trata de uno de los síntomas más incómodos.
- Dolores musculares. La tensión a la que el cuerpo está sometido puede desencadenar todo tipo de dolores musculares.
- Dolor de cabeza. El estrés químico y las cefaleas pueden convertirse en una condición recurrente durante este proceso.
- Dificultad para dormir. El insomnio forma parte de la recuperación, no siempre pasa pero puede suceder.
- Diarrea o estreñimiento. Este síntoma está muy condicionado por el tipo de sustancia a eliminar.
Síntomas emocionales
En este apartado, vamos a centrarnos en los síntomas emocionales, no suelen apreciarse con tanta facilidad como los físicos, pero son igual de importantes y hay que estar especialmente atentos a ellos. Toma nota:
- Ansiedad y nervios. Las emociones y sensaciones intensas de miedo y preocupación están directamente vinculadas a la experiencia de ansiedad y/o a padecer un estado de nervios inestable.
- Depresión. Los sentimientos de tristeza profunda o desesperación suelen ser bastante comunes en un tratamiento de desintoxicación.
- Cambios de humor. Estar de peor humor o reaccionar de forma agresiva con facilidad es algo completamente natural, que sucede a muchas personas durante el proceso que nos ocupa.
- Falta de concentración. No ser capaz de enfocar la mente a ciertas tareas o actividades suele ser también muy frecuente. Por eso, en ocasiones, llevar a cabo las actividades laborales puede suponer una carga añadida.
- Craving. Hace alusión al deseo incontrolable de volver a consumir la sustancia y es uno de los peores síntomas. Sin embargo, con la asistencia de profesionales y las herramientas adecuadas es posible mitigarlo.
- Fatiga o cansancio. La sensación de no tener energía o sentirse cansado todo el día es un síntoma prácticamente implícito en este proceso.
Las mejores herramientas terapéuticas para enfrentarse a la abstinencia
¿Hay alguna manera de poder llevar un poco mejor este tipo de síntomas? Siempre hay herramientas que pueden ayudar a los pacientes a conseguir que el proceso, aunque sea duro, se les haga un poco menos cuesta arriba. Hablamos de ellas a continuación. Se resumen, principalmente, en dos:
- Apoyo emocional. Contar con la compañía de familiares o amigos cercanos es siempre un punto positivo para sentir que los desafíos son más superables.
- Actividades físicas. El deporte o la meditación contribuyen a controlar, en cierta manera, los síntomas físicos de la abstinencia.
Tratamiento de desintoxicación y terapia
En nuestro centro disponemos de un equipo de médicos y profesionales de la salud que tratan cada caso por separado, ya que entienden que cada paciente presenta unas necesidades únicas y que es preciso personalizar cada experiencia para que salga lo mejor posible.
Contamos con expertos en el manejo de la desintoxicación física. Debes tener en cuenta que este proceso se realiza bajo una supervisión médica estricta. Lo prioritario para nosotros es la seguridad y el bienestar de cada paciente que decide ponerse en nuestras manos.
Como ves, la abstinencia despliega diversos síntomas, tanto emocionales como físicos, que pueden resultar un problema importante si no son gestionados de forma adecuada con el saber hacer de profesionales cualificados. Si te ha surgido alguna duda sobre este síndrome que quieras consultarnos, no lo pienses más y contacta con nosotros. Estaremos encantados de resolver tus dudas y de proporcionarte la ayuda que requieres.





