¿Cuáles son los efectos del alcohol en el cerebro?

¿Cuáles son los efectos del alcohol en el cerebro?

Los efectos del alcohol en el cerebro han sido testados por diversos estudios. Hoy en  día se alerta mediante programas y campañas acerca de ellos. Sin embargo, si bien existe una noción general acerca de lo dañino del consumo de alcohol, las personas no tienen  tan claros los inconvenientes que para la mente puede representar esta sustancia  química. Con la intención de contribuir a prevenir los problemas que consumir alcohol  supone para el cerebro, a continuación, profundizamos en su análisis.

 

Las causas del alcoholismo

Las causas del alcoholismo tienen que ver, como el propio nombre de esta enfermedad  indica, con un consumo de alcohol que no puede considerarse moderado. En cuanto a  las posibilidades de desarrollarla, hemos de tener en cuenta factores de tipo biopsicosocial (genéticos, psicológicos o sociales/ambientales).

El consumo inmoderado de alcohol va dando paso, en quienes van a desarrollar la  enfermedad, a una mayor tolerancia a la sustancia. De este modo, van a necesitar cada  vez beber más cantidad de este líquido y con una mayor rapidez para saciar la adicción  que están experimentando.

Se pierde el control sobre cómo se realiza este consumo y empieza a ser compulsivo, continuando con él incluso ante la presencia de eventos desagradables o problemas derivados del mismo.  De todas maneras, este comportamiento no se produce en el mismo grado en todos los  individuos que consumen alcohol ya que la dependencia a la sustancia no se valora tanto por la cantidad o frecuencia de su consumo, sino por la incapacidad de dejar de hacerlo.

 

Los síntomas del alcoholismo

En cuanto a los síntomas del alcoholismo, hemos de señalar que podemos notar algunos  de ellos a primera vista, puesto que tienen derivaciones físicas visibles. Son, por ejemplo,  los ojos vidriosos o una fuerte halitosis asociada a las bebidas que se están tomando.  También se perciben alteraciones del equilibrio, que pueden manifestarse en  movimientos patosos. En líneas generales, los reflejos y las reacciones se hacen más  lentos, bruscos y menos ágiles.

Asimismo, se dan efectos psíquicos que, como en el caso de los físicos, se van  desarrollando progresivamente. En este aspecto, tenemos que recordar que todo consumo de alcohol, desde la primera gota, menoscaba la salud. Conforme se incrementa el hábito, aumentan los síntomas de un alcohólico en la mente.

A los problemas ya comentados sobre los síntomas y efectos del alcohol en el cerebro, relacionados con el inicio y desarrollo de la adicción, debemos añadir que las costumbres vitales se van volcando cada vez más a  satisfacer los más urgentes y grandes consumos de esta sustancia. Incluso, cuando no se puede acceder a ella, la adicción pasa a la fase de síndrome de abstinencia,  que en casos graves lleva aparejada la presencia de náuseas, los sudores temblorosos y las alucinaciones, cuadro denominado Delirium Tremens.

 

Las diversas enfermedades por el alcohol

Son muy diferentes las enfermedades por el alcohol que se pueden producir. La más  relevante, como ya se ha señalado, es el alcoholismo. Por lo que respecta a las dolencias  físicas, hay algunas que pueden ser directamente provocadas por el consumo  inmoderado de alcohol. Para otras dolencias, la problemática del alcohol va a ocasionar  un agravamiento del cuadro de síntomas.

Tomar demasiado alcohol contribuye a deprimir el sistema inmunológico. Por tanto, se  van a dar con más facilidad las enfermedades del hígado o las digestivas. Asimismo, se  incrementa la tensión sanguínea, lo que puede dar lugar a complicaciones cardíacas.  Abusar del alcohol también incrementa las posibilidades de padecer cáncer.

Por lo que respecta las enfermedades neurológicas, no debemos olvidar que tomar  alcohol resulta perjudicial para las reacciones químicas que se dan en el cerebro. Nos  referimos a las que se asocian a las sinapsis entre las neuronas. Si estas se ven  afectadas, las órdenes del cerebro que tienen que generar los movimientos van a tener  lugar con una menor agilidad. En las siguientes líneas, repasamos las principales consecuencias a nivel psicológico que puede tener el alcoholismo.

 

Las lagunas en la memoria

Estos daños se manifiestan en unas áreas específicas de las células nerviosas. Se trata  de los axones, que forman ampliaciones en las conexiones del sistema nervioso. Los  deterioros más duros se pueden dar en el hipocampo, que es la zona del cerebro en la  que se albergan los datos de la memoria.

Las carencias memorísticas se pueden dar a largo plazo e incluso después de haber  abandonado el hábito de beber alcohol. Cuando se consumen cantidades excesivas de  esta sustancia química en poco tiempo, los lapsos que quedan en el olvido pueden ser  más amplios y recientes.

La destrucción de las neuronas, por otro lado, va a venir acompañada de un freno del  crecimiento de otras. Estos episodios resultan especialmente peligrosos en los casos de  los adolescentes, puesto que sus estructuras mentales aún están en formación.

 

Los trastornos emocionales

Un consumo exacerbado de alcohol implica una disminución de los niveles de la  hormona serotonina. La serotonina es un regulador del estado de ánimo, por lo que  podemos identificarla como una especie de hormona de la felicidad. Los estados  carenciales de este neurotransmisor pueden hacer que la sintomatología de la  depresión o la ansiedad aparezca más fácilmente.

 

Incremento de la agresividad

Las conexiones neuronales que se localizan en el córtex prefrontal son las que ejercen un importante control respecto a los impulsos. Si las proporciones del alcohol en la sangre ascienden, se produce una inhibición de estos mecanismos. Por consiguiente, una persona que ya tuviera tendencia a las reacciones bruscas las va a experimentar de una forma más radical. En quienes tienen un carácter más calmado, las reacciones pueden ser más imprevisibles. Como has podido comprobar, los efectos del alcohol en el cerebro y en la agresividad, en este caso, de cada persona son diferentes.

 

Otros problemas relacionados con los efectos del alcohol en el cerebro

También es posible que quienes hacen abuso del alcohol puedan llegar a tener  un porcentaje de este en sangre tan alto que hasta pierdan el conocimiento. Los  comportamientos paranoicos y psicopáticos, con alteraciones radicales de la conducta  y tendencias ansiosas y depresivas, también se pueden manifestar a medio y largo plazo.  Por último, la habitual correlación entre el consumo abundante de alcohol y las  carencias de tiamina o vitamina B1 puede ocasionar encefalopatías de Wernicke.

 

Ante los síntomas de un alcohólico, acude a profesionales

El alcohol constituye una potente contribución a la modificación de nuestra estructura cerebral y por tanto a la aparición de alteraciones cognitivas, por lo que conviene moderar su consumo. Las mermas generadas por los efectos del alcohol en el cerebro se pueden notar desde la primera intoxicación etílica  y pueden llegar a afectar gravemente a sus funciones a medio plazo. Para más  información sobre el problema del alcoholismo, te recomendamos contactar con nosotros.

Características de un adicto: sus rasgos psíquicos más habituales

Características de un adicto: sus rasgos psíquicos más habituales

Resulta fundamental conocer las características de un adicto cuando se quiere ayudar a uno. Identificar sus principales rasgos de personalidad es clave para saber cómo abordar la relación de una persona con sus adicciones. A continuación, analizamos cómo es y se va configurando la figura del adicto.

¿Cómo piensa un adicto a las drogas?

Si queremos saber cuáles son las características de un adicto, en concreto cómo piensa, hemos de comenzar teniendo claro en qué consiste tener una adicción. A grandes rasgos, se da cuando una persona manifiesta una situación de dependencia hacia alguna sustancia o algún hábito.

La pulsión de satisfacer las necesidades de esta situación de dependencia altera todos sus hábitos vitales. Podemos decir que el adicto vuelca toda su vida hacia la consecución de las acciones o los contextos que le dan placer o mitigan su malestar.

Estamos acostumbrados a interpretar las adicciones en relación con el consumo de sustancias psicoactivas. Son las comúnmente llamadas drogas legales o ilegales, el alcohol es la más popular de ellas.

Sin embargo y sobre todo en los últimos tiempos, se están dando con cada vez más frecuencia las adicciones a determinados hábitos que se van poniendo de moda. Por eso, también podemos considerar en esta categoría, entre otros, problemas como el juego o las compras.

Por eso, si deseamos saber qué pasa por la cabeza de un adicto, primero tenemos que conocer qué sustancia o hábito está generando su dependencia. El siguiente paso consiste en desentrañar por qué motivos se establece esta necesidad sobrevenida.

¿Cómo tratar a un adicto a las drogas?

Nos vamos a centrar en cómo tratar a un adicto a las drogas. Sin duda, el consumo de drogas está detrás de las dependencias más fuertes y habituales que se producen en nuestras sociedades. En este sentido, lo primero que podemos destacar es que, aunque cambien los contextos socioculturales de cada lugar y época, las características de los adictos se mantienen de una forma permanente. Son bastante comunes en cualquier espacio y tiempo.

Lo que sí puede cambiar bastante son las circunstancias personales de cada adicto. Nos referimos a por qué se droga cada uno de ellos. La explicación de este comportamiento tiene que ver con cuestiones personales y sociales. Por consiguiente, en cada afectado van a concurrir una o más causas que expliquen a qué se debe esta problemática.

Existe una serie de tesituras que se convierten en facilitadoras de esta clase de consumos. Por lo que respecta a las de tipo personal, hemos de remarcar la inestabilidad emocional. Hay personas que tienen una escasa tolerancia a la frustración y pueden optar por la vía de escape que les proporcionan las drogas para olvidarse de estos sentimientos tan dolorosos.

En algunos casos, estos perfiles pueden manifestar tendencias narcisistas o evasivas. Las drogas les pueden servir para canalizar unos sentimientos que les resultan difícilmente soportables, por sus contradicciones, en condiciones de sobriedad.

Asimismo, existen circunstancias del entorno que tienen una gran influencia en estos patrones de consumo. Es posible que se copien o se contesten los hábitos que se han visto en el seno de la familia. De igual manera que pueden reproducirse los comportamientos conocidos en el hogar, también, si uno se ha criado en un ambiente prohibicionista o puritano, puede surgir el consumo como una forma de rebeldía.

Por último, el entorno que se elige, el de los amigos, tiene una alta incidencia en las pautas de consumo. Si, por ejemplo, se está en un grupo de amistades en el que drogarse es una actividad común, el hábito se va a repetir de forma natural incluso en situaciones en las que no se habría ni valorado. La facilidad del acceso y la desinhibición son factores favorecedores del consumo.

¿Cómo ayudar a una persona adicta a las drogas?

Quienes se preguntan cómo ayudar a una persona adicta a las drogas tienen que hacer un esfuerzo por comprender qué sentimientos y pulsiones están pasando por la mente y las reacciones fisiológicas de un adicto. Hemos de tener en cuenta, como paso previo, que un adicto es un enfermo.

Un enfermo merece comprensión, aunque eso no significa que el cuidador del adicto o quien se ha preocupado por él conceda una permisividad absoluta a sus deseos. En consecuencia, la primera fase de un tratamiento tiene que pasar por ayudar al enfermo a entender que tiene un problema.

Lo normal, en estos supuestos, es que el adicto no reconozca dicho problema y entre en un bucle de victimismo. Por lo general, va a culpar a todos, haciendo uso del mecanismo psicológico de la proyección, de todas sus carencias o excesos. Su finalidad es la de no abordar lo que le pasa, puesto que le da un comprensible miedo. Miedo, por ejemplo, a no poder justificar un cúmulo de acciones poco decorosas.

En la línea de esta estrategia, va a tratar de manipular a todos los que estén a su alrededor. Por una parte, para no abandonar, en plena huida hacia adelante, el discurso de la negación y del autoengaño. Por otra parte, para poder seguir consumiendo drogas, cada vez de forma más abundante y compulsiva. El delirio al que le puede llevar mantener a largo plazo este modo de vida puede hacer que incluso comience a mentirse a sí mismo.

¿Qué hacer si un adicto a las drogas no quiere internarse?

La internación en un centro de desintoxicación supone una solución drástica en el marco del abordaje de los problemas de la drogadicción. No hace falta llegar a situaciones extremas para proponerla, pero ¿qué hacer si un adicto no quiere internarse? Lo primero es tener en cuenta las características de un adicto a las drogas y mantener la calma, por si se dan reacciones violentas. Posteriormente, va a venir bien buscar ayuda profesional para saber cómo encarar una intervención convincente acerca de los beneficios de esta alternativa.

Las características de un adicto se repiten en el común de estos enfermos. Sin embargo, pueden cambiar, según los perfiles, el proceso de desarrollar la dependencia y la manera de manifestarla. Por tanto, vale la pena conocer los elementos facilitadores de la adicción y las tendencias de comportamiento para atajar un hábito destructivo. Para obtener más información y ayuda, recomendamos enviar las dudas a nuestro centro de tratamiento.

Efectos de la cocaína en adolescentes y adultos

Efectos de la cocaína en adolescentes y adultos

Los efectos de la cocaína no solo son visibles a nivel mental y físico, sino que también afectan en gran medida al ámbito social, laboral, familiar y, por supuesto, al económico.

Los consumidores de cocaína desarrollan una adicción que termina controlando toda su vida. Se ven dominados por una serie de hábitos y conductas que desencadenan una crisis personal que destruye todos los pilares fundamentales de su vida.

Efectos de la cocaína en el cerebro

Su consumo afecta directa y agresivamente a este órgano ya que, al ser de fácil absorción, llega directamente a él y sus efectos se presentan al poco tiempo de consumirla.

Es conocida y característica por la inmediata sensación de euforia y placer que proporciona al ser administrada. Según cómo se consuma, puede producir unos efectos u otros:

  • Vía nasal, una de las formas más extendidas entre adolescentes. Puede ocasionar hemorragias nasales, problemas para tragar los alimentos, ronquera al hablar, alteración o pérdida del olfato, goteo constante, e incluso destrucción del tabique nasal que puede necesitar cirugía.

Además, la cocaína puede estar mezclada con sustancias tóxicas que también entrarán al organismo como almax, analgésicos, tiza, speed, talco e incluso detergente en polvo.

  • Oral: la cocaína causa vasoconstricción. Al reducir el flujo sanguíneo puede generar una grave gangrena en el intestino que derive en la muerte del músculo liso del mismo.
  • Intravenosa. Esta manera de administrar la sustancia aumenta el riesgo de contagio del VIH y de la hepatitis C. El efecto de desinhibición conlleva que se descuiden las medidas de protección en las relaciones sexuales y, por ello, aumente la probabilidad de contraer infecciones de transmisión sexual. Además, pueden darse reacciones alérgicas graves provocadas por las sustancias tóxicas añadidas a la cocaína pura. 
  • Pulmonar (cocaína fumada). Además de tos, cuadros de asma graves y dificultad para respirar, la cocaína aumenta el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias como taquipnea, hemorragia pulmonar, neumotórax, neumonía y perforación del tabique nasal.

Cuando el consumo de cocaína empieza a ser recurrente y/o habitual, los efectos “positivos” cada vez son más difíciles de conseguir porque el cerebro va adaptándose a la sustancia. Poco a poco, se van necesitando dosis más altas de droga, aumentando con ello el riesgo de sufrir graves consecuencias.

La cocaína a corto plazo…

Los efectos inmediatos más buscados por quienes la consumen son:

  • Mejora del estado de ánimo, exaltación del bienestar
  • Ausencia de cansancio y fatiga
  • Potencia la seguridad en uno mismo
  • Elimina la sensación de sueño y hambre

Pero inmediatamente después se produce el efecto rebote, ocasionando inquietud, cansancio, angustia, apatía, impulsividad, agresividad y aumento del ritmo cardíaco y temperatura corporal.

Además, provoca un gran aumento de la presión arterial que puede desencadenar un ictus, infarto de miocardio y, en las peores ocasiones, una muerte súbita cardiaca. Grandes dosis pueden llegar a generar temblores, convulsiones e incluso alucinaciones. 

Efectos de la cocaína a largo plazo

El consumo mantenido a lo largo del tiempo puede hacer que el organismo sea más sensible a sufrir convulsiones y ansiedad. El usuario presenta irritabilidad, nerviosismo, inquietud e incluso paranoia. Esta última consecuencia puede derivar en episodios de psicosis paranoide, con alucinaciones auditivas y visuales que aparten a la persona de la realidad.

Además de los efectos psicológicos y fisiológicos, la cocaína termina sumiendo a la persona en problemas encadenados: pagos que no puede asumir, deudas acumuladas por préstamos que ha solicitado, discusiones familiares… Y un estado de ánimo tan inestable propicia problemas laborales por falta de concentración, ausencias o errores graves; aislamiento social; discusiones con las personas más queridas… 

Si alguno de estos es tu caso y te has visto identificado con los efectos de la cocaína que hemos descrito, tranquilo, estás en el lugar correcto. Podemos ayudarte a recuperar el control de tu vida y a dejar de ser esclavo de una sustancia. Ponte en contacto con nosotros y te acompañaremos en el proceso a través de un programa personalizado, con un plan de acción adaptado a ti, a lo que necesitas, lo que quieres ¡y lo que mereces! 

Adicciones sin sustancia: qué son y cómo actuar

Adicciones sin sustancia: qué son y cómo actuar

¿Qué son las adicciones sin sustancia?

Las adicciones sin sustancia son aquellos comportamientos que se tienen repetidamente, hábitos de conducta que pueden interferir en la vida cotidiana. Estas acciones llegan a ser imposibles de controlar, por ejemplo, la adicción al móvil, a Internet o a los videojuegos.

¿Qué podemos considerar adicciones sin sustancia?

Podemos considerar adicciones sin sustancia a todas aquellas adicciones que no van vinculadas al consumo de química, pero que son hábitos que terminan por dominar la vida del adicto.

  • Adicción a Internet, móvil y videojuegos. Estas personas pasan tanto tiempo conectadas que descuidan sus relaciones sociales, sus estudios, su trabajo, su familia…
  • Adicción al trabajo. Actualmente existe la creencia de que necesitamos ser muy productivos para ser felices y que es mejor quien más trabaja. Debido a esto, existen cada vez más personas que están desarrollando una conducta adictiva al trabajo.

Su felicidad está en abarcar más y más tareas, alcanzar el éxito, un ascenso, reconocimiento… No es capaz de limitar las horas de trabajo y deja de dedicar tiempo a su salud mental, física, familia y amigos. 

  • Adicción al juego. Hoy en día tenemos los juegos de azar a un solo click y, con ello, la adicción a los juegos de azar online es cada vez más frecuente. Si necesitas ayuda en este tipo de adicción, no dudes en contactar con nosotros para que podamos vencerla juntos.
  • Adicción al sexo. Esta adicción puede ser una de las que más complicadas de reconocer. Las personas afectadas no suelen determinar que tienen un problema pese a que el sexo controla su vida. Todo gira en torno a sus relaciones sexuales, el consumo de porno y conlleva la pérdida de iconos importantes en su vida: pareja, trabajo, familia, amigos…
  • Adicción a las compras y a la comida. Este tipo de adicciones sigue existiendo aunque no se hable mucho de ellas. Comprar compulsivamente, sin medida, sin control, comer por atracones o comprar sin límite cuando se tiene un problema, una mala noticia… En ambas adicciones, se tiene en el momento de la acción una gran sensación de placer, pero después se experimenta una aún más grande de culpa

 

¿Cómo podemos prevenirlas?

Lo más importante frente a estas adicciones es la prevención. Se debe sensibilizar e informar al sistema social, en especial a aquellas familias que ya están advirtiendo una de las conductas mencionadas

Las adicciones sin sustancia suelen pasar más inadvertidas porque están socialmente aceptadas. Millones de personas pasan el día utilizando el móvil, consumen de forma excesiva… Por lo que son más difíciles de identificar, tanto por parte de terceras personas como por parte de los afectados

Para prevenir estas conductas, es importante advertir los problemas previos que las ocasionan, así como los rasgos de la personalidad más vulnerables: baja autoestima e inseguridad, impulsividad, timidez excesiva, tendencia a fobias sociales, introversión asociada a la ansiedad… Asimismo, los problemas psicológicos que pueden derivar en alguna de estas adicciones, como la depresión, bipolaridad y trastorno de la personalidad, entre las más comunes.

¿Cómo puedo detectar este tipo de adicciones?

Generalmente, los patrones de aquellas personas que padecen estas adicciones se repiten:

  • Es su pasatiempo favorito y dedica la mayor parte del día a estar conectado, jugando, trabajando… No contempla otras actividades para disfrutar de su tiempo de ocio.
  • Se aísla de la familia y los amigos, apenas sale y afirma que su círculo de personas queridas está en Internet.
  • Se acuesta a altas horas de la madrugada porque se queda durante la noche chateando, jugando o mirando internet.
  • Siempre está pendiente del móvil y no desconecta en ninguna situación: en la mesa, en el cine, en un paseo en familia… 
  • Si la persona adicta es un adolescente, puede incluso darse que quite el móvil a los padres, generalmente para usar sus datos, llamadas oporque han agotado su batería.
  • Si tienen que estar sin móvil o sin consola durante algún tiempo por estar castigado, sin datos o por alguna avería sufre angustia, agresividad y ansiedad. 
  • Es el mayor foco de ocio con sus amigos. Quedan y pasan tiempo juntos pero todos están mirando el móvil o jugando a videojuegos. 

Las nuevas tecnologías, internet y los videojuegos son una ventana al mundo, al conocimiento y al ocio estupenda, siempre que sepamos hacer un uso consciente y que no dejemos que controlen nuestra vida. Es importante limitar las horas de exposición a todo lo mencionado, dedicar más tiempo a la naturaleza, al ocio al aire libre, a pasar tiempo con la familia y amigos… 

También, es necesario advertir si esta adicción ha sido propiciada por algún problema de la persona, que le lleva a utilizar el móvil, Internet y/o los videojuegos para desconectar de la realidad que está viviendo y alejarse de los problemas que le atormentan.

Y sobre todo, es crucial saber diferenciar lo que es el plano real y lo que es aquello que las redes sociales y las páginas de Internet quieren que veamos. Muchas veces, esa realidad idílica, unida a la necesidad de desconexión, es lo que lleva a muchas personas a caer en las adicciones sin sustancia. 

¿Qué es el síndrome de alcoholismo fetal? Consecuencias de beber durante el embarazo

¿Qué es el síndrome de alcoholismo fetal? Consecuencias de beber durante el embarazo

Es algo desconocido por muchos, pero el síndrome del alcoholismo fetal se produce cuando la mujer embarazada consume alcohol durante la gestación y el bebé sufre las consecuencias. 

Muchas mujeres adictas a beber alcohol no son conscientes de que esto puede suceder y que acarreará daños muy duros y crónicos para sus hijos. Todos ellos, afectarán a su desarrollo tanto físico como cerebral, por ejemplo: hiperactividad, anomalías en el crecimiento, tono muscular deficiente, mala coordinación en los movimientos, dificultades de visión, problemas para focalizar la atención en algo…

¿Cuánto hay que beber para que el bebé pueda contraer síndrome de alcoholismo fetal? 

Los expertos y estudios realizados demuestran que no hay una cantidad determinada, y que el simple hecho de consumirlo durante el embarazo ya expone a los niños a poder padecerlo. 

Este síndrome no afecta del mismo modo a todos los niños y niñas, ya que cada uno lo sufre en mayor o menor gravedad. Los síntomas pueden ir desde anomalías físicas, hasta sufrir una discapacidad intelectual o cognitiva que les suponga una dificultad para afrontar su día a día sin ayuda.

¿Cómo puedo prevenirlo si soy adicta al alcohol y estoy embarazada?

La mejor opción es que inicies inmediatamente un programa de tratamiento de tu adicción en el que expertos como nosotros te ayudemos a seguir adelante con tu embarazo libre de alcohol y riesgo para tu bebé. Sin juicios ni culpas. Te acompañaremos en el proceso para que disfrutes de estos meses tan especiales para ti, apoyándote en cada paso para que no te sientas nunca sola.

Además, te aconsejamos que visites regularmente a los médicos para que puedan revisar continuamente el estado de salud de tu bebé.

¿Cómo sé si mi hijo sufre el síndrome de alcoholismo fetal?

Hay muchos rasgos que caracterizan este síndrome, tanto a nivel físico, como cerebral y conductual. Estos son los que podrías advertir y llevarle a un especialista:

Problemas físicos:

  • Dificultades de audición y/o visión
  • Rasgos faciales característicos: nariz corta y elevada, piel lisa entre nariz y labio superior, ojos muy pequeños y rasgados, labio de arriba aplanado y delgado, aplanamiento facial en el tercio medio…
  • Microcefalia
  • Deformaciones en extremidades, dedos e incluso articulaciones.
  • Crecimiento más lento de lo normal.

Problemas cerebrales:

  • Dificultad de coordinación
  • Retraso en el aprendizaje 
  • Desórdenes del lenguaje
  • Deficiencia en la memoria
  • Problemas en la resolución de conflictos, razonamiento lógico e incapacidad para advertir las consecuencias de sus actos.
  • Dificultades de atención, nerviosismo e hiperactividad
  • Cambios de humor bruscos y frecuentes

Problemas en las relaciones sociales y conductuales:

  • Dificultades de socialización con los demás niños
  • Incapacidad de controlar los impulsos
  • Problemas para cambiar de tareas y concentrarse en ellas y planificar algo
  • Falta de control del tiempo y su concepto

Como ves, el síndrome del alcoholismo fetal puede suponer grandes trastornos en la vida de tu bebé, y está en tu mano evitar que esto suceda. ¡Nosotros te ayudamos! Ponte en contacto con el Centro Elphis y tendrás a tu lado a los mejores expertos en adicciones. 

Adicción a los juegos de azar online: un peligro aún mayor que en juego tradicional

Adicción a los juegos de azar online: un peligro aún mayor que en juego tradicional

La dependencia de los juegos de azar es perjudicial en cualquier contexto y forma. Pero lo es más la adicción a los juegos de azar online, ya que salir de ello es más complicado debido a sus características. 

Todas ellas se resumen en “facilidad de acceso” e “ignorancia del gasto”, lo que lo hacen más adictivo, peligroso y destructivo. 

 

Facilidad de acceso a las plataformas de juego online

La característica principal que hace más peligroso a los juegos online es lo sencillo que resulta entrar en casas de apuestas a través de smartphones, tablets y ordenadores, sin necesidad de acudir físicamente al casino.

Cuando un adicto acudía de forma frecuente a estos lugares, la familia tenía la oportunidad de detectarlo a tiempo y poder ponerle freno. Pero desde que salieron las empresas de juego online, esto ha cambiado, ya que los usuarios pueden acceder desde cualquier lugar, sin salir de casa, y sin que su círculo cercano pueda advertir que tienen un problema. 

 

No se es consciente de la cantidad de dinero que se va gastando

Otro peligro que no tiene lugar en el juego tradicional es la falta de consciencia del gasto acumulado. Cuando se acude al casino, las apuestas se realizan con dinero físico, por lo que los usuarios son más conscientes de lo que van gastando y lo que les queda. En el juego online se apuesta mediante la tarjeta de crédito y esto hace que no se tenga tanto conocimiento del dinero, ya que parece “virtual”. Así, se va gastando con más ligereza y apostando de forma más impulsiva.

 

La tentación está en la tecnología que el adicto al juego usa constantemente

Este es otro de los puntos clave. En el proceso de conseguir vencer esta adicción, el tratamiento recomienda que el adicto se aleje de los casinos, evite los bares con máquinas, las reuniones de conocidos en las que es frecuente jugar apostando… Cosa que en la adicción a los juegos de azar online se hace imposible.

Utilizamos el móvil constantemente, trabajamos con el ordenador, vemos la tablet a diario… Por lo que la tentación está a golpe de click durante todo el día y se hace muy difícil evitar los aparatos con los que se entra a las webs de apuestas.

 

Impactos publicitarios y demos de producto

La adicción a los juegos de azar online es frecuente por los impactos que las personas vulnerables reciben en sus aparatos electrónicos. Anuncios con ofertas irresistibles en sus redes sociales, en el buscador de Google, en las bandejas de correo electrónico… Y versiones de juegos freemium, a los que se puede acceder primero de forma gratuita y después exigen un pago abultado para continuar jugando y ganar dinero.

 

Acceso a la oferta en todo el mundo, pese a las prohibiciones del país

También sucede que, pese a que muchos países han prohibido los juegos de azar online por todos los riesgos que hemos mencionado, muchos esquivan esta restricción registrando la empresa en países donde sí está permitido. De esta manera, pueden seguir ofertando nuevas webs de apuestas sin estar infringiendo la ley y seguir contribuyendo a la ludopatía camuflada.

Todos estas características demuestran el peligro del juego a través de internet. Caer en la adicción a los juegos de azar online es mucho más probable por estas facilidades, pero puede ser igual de destructiva que la adicción a cualquier tipo o canal de juego. Si crees que has perdido el control y que el juego domina tu vida, podemos ayudarte a recuperar el control de tu vida con un programa personalizado adaptado a tus necesidades. ¿Hablamos?

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