Ahora más que nunca, con los meses tan duros que hemos pasado tanto, personal y psicológica como laboralmente, muchas personas han recurrido a los fármacos para poder tener una estabilidad emocional y afrontar según qué situaciones y problemas. Esto ha derivado en que el índice de adicción a los ansiolíticos no haya dejado de aumentar.

Los fármacos con acción ansiolítica son recetados en muchas ocasiones por un corto-medio plazo, el tiempo que los profesionales estipulan para poder dejar de tomarlos sin que esto suponga ningún problema para el paciente. 

Sin embargo, hay personas que pasado el tiempo de prescripción, siguen asociando el consumo con la sensación de calma y de bienestar, y creen que no lo pueden conseguir si no recurren a las pastillas. Es entonces cuando aparece la adicción a la medicación, excediendo el consumo mucho más tiempo del determinado por el especialista. 

¿Qué ocurre si tomo ansiolíticos más tiempo de lo debido?

Las adicciones más frecuentes ocurren con sedantes y/o tranquilizantes, unos fármacos adecuados para quienes sufren trastornos de ansiedad o problemas de insomnio, pero que pueden causar graves consecuencias si no se utilizan de la manera que los profesionales han prescrito.

  • Las benzodiacepinas: lorazepam (orfidal), bromazepam (lexatin), diazepam (Valium), clonazepam (klonopin), alprazolam (Xanax)…
  • Barbitúricos: mefobarbital (Mebaral), fenobarbital (Luminal), pentobarbital sódico (Nembutal)…

Además, combinados con alcohol o con otros analgésicos, pueden llegar a disminuir la frecuencia cardiaca y la respiración, ocasionando un paro que pueda incluso ser mortal. 

A medida que un usuario se va haciendo adicto, sufre consecuencias que afectan directamente a su vida personal y laboral:

  • Necesita mayores dosis de medicación para conseguir el efecto que busca.
  • Tiene pánico a quedarse sin pastillas y las tiene por todos lados.
  • Recurre a ellas a la mínima que una situación le sobrepasa y va perdiendo la capacidad de enfrentarse al día a día sin tomarlas.
  • Cree que los antidepresivos son la solución a su sufrimiento, los toma sin control, y desatiende el verdadero problema, que queda apagado por los efectos de las pastillas.
  • Niega la adicción y la necesidad de acudir a una terapia.
  • Cree que puede dejar de tomarlas solo, de un día para otro.

¿Qué efectos tiene la adicción a los ansiolíticos en mi cuerpo?

Las consecuencias no sólo afectan a la rutina del adicto a nivel emocional, personal y laboral, sino que también pueden darse numerosos efectos secundarios físicos que afecten gravemente a su salud.

En base a la composición del fármaco ansiolítico recetado por el profesional, pueden darse: 

  • Náuseas, vómitos y mareos
  • Dolores de cabeza
  • Temblores
  • Aumento de peso
  • Problemas en el ámbito sexual
  • Somnolencia
  • Dificultad para ir al baño con normalidad

 

¿Puedo superar la adicción a los ansiolíticos sin ayuda?

Lo mejor para ti es que la pidas. Abandonar un tratamiento tan fuerte de repente puede ocasionar un gran impacto en tu salud, por lo que necesitas recurrir a profesionales que realicen un seguimiento de este proceso y te ayuden a completarlo con éxito de forma paulatina.

Recurrir a un Centro profesional para superar una adición a los ansiolíticos es lo más honesto por tu parte y será lo que te garantice una mejor recuperación. Además, te ayudarán con todo aquello que te haya producido esa adicción y te sentirás respaldado por los mejores expertos durante el camino a tu nueva vida. ¡No tengas miedo y actúa! ¡Te esperamos!

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